#NoMasBasurasEnLaCostaColombiana – La llamada del corazón

Después de tres semanas en el centro de Colombia, empecé mi recorrido en la costa caribeña a finales de diciembre en compañía de Sua, una amiga colombiana que me ha acompañado desde mi salida de Bogotá. Además de los magníficos paisajes y los increíbles momentos vividos durante esta etapa, el hilo rojo de estas semanas desgraciadamente ha sido… ¡la basura!

Chocados y enojados, hemos creado una petición que les invito a que firmen y compartan. Les cuento aquí cómo llegamos a este punto.

De Cartagena hacia Rio Cedro, observación

Saliendo de Cartagena a principios de enero, me quedo con una sensación de contraste, como la ciudad. La ciudad vieja clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es una maravilla. La arquitectura es hermosa y el ambiente genial, pero apenas nos aventuramos afuera ¡el contraste es sorprendente! La otra cara es un gigantesco caos que nos recuerda que las desigualdades son importantes en esta región y que el turismo juega un papel importante para estas comunidades.

Luego nos fuimos en la región de Moñitos para que realizara un HopTrip en la Reserva Natural Viento Solar que se convirtió en esta ocasión en HopHost de nuestra red. Allí estuve encantado por el lugar y una vez más mide el poder del turismo como herramienta de transformación social. Este establecimiento, creado hace casi treinta años, permitió llevar la paz y la estabilidad económica a una larga zona que era en manos de grupos armados desde mucho tiempo. Pero aquí también, aunque todavía relativamente aislado del mundo, veo caminando por la playa que las consecuencias de nuestro modelo de sociedad consumista y capitalista se observan hasta aquí. Encuentro residuos de todo tipo y empiezo a preocuparme por las consecuencias que esto pueda tener para el medio ambiente, por supuesto, pero también para el turismo.

Necoclí, simulación de situación

Después nuestro camino nos lleva hasta Necoclí, pequeña ciudad costera en el Golfo de Urabá. Con la recomendación de un contacto visitamos El Carlos, una iniciativa de turismo comunitario situada en la periferia de la ciudad.

Ahí descubro un proyecto increíble gestionado por once familias organizadas en cooperativa y apoyadas por un programa de las Naciones Unidas. Conscientes de las fortalezas turísticas de su territorio, han entendido muy rápido que la creación de hospedajes para acoger a los visitantes podría ser un tremendo impulso para todas estas familias. Y que éxito ya que son cuatro cabañas de madera que salieron de la tierra más un restaurante, una recepción, un kiosco y un museo arqueológico. Todo manejado y administrado por la comunidad.

Entrada a El Carlos

El kiosco de las hamacas

 

 

 

 

 

 

 

Con sus consejos vamos al día siguiente a la cascada que está a sólo unos pasos de distancia. En camino constatamos con mucha tristeza que los residuos están en todas partes, en el pueblo y también a lo largo del sendero. Sin dudar mucho, armado con una bolsa de plástico recogida en el suelo, empezamos a recolectar. Una bolsa, luego dos, luego tres hasta regresar al pueblo donde intentamos involucrar a los niños y hacerles entender la responsabilidad que tienen como miembros de esta comunidad.

Al conversar con los adultos nos damos cuenta de que no sólo hay un problema de educación o de conciencia ecológica, sino que en realidad hay una falta total de infraestructura y administración en esta área. El municipio no recoge la basura aquí porque el camino hacia el pueblo está demasiado dañado para permitir que los camiones lleguen aquí. Por lo tanto, los desechos se queman o se entierran y lo que no termina en el suelo y en el río que pasa por el pueblo.

Sua y Antoine con su botín

Antoine y los niños de El Carlos

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Misma constatación al llegar a la ciudad de Necoclí! Es un lugar tranquilo junto al mar, hay hermosas playas alrededor y un verdadero potencial turístico aquí, pero la presencia de basura por todas partes distorsiona completamente la percepción que uno puede tener de este lugar. ¡Tanto así que sólo se ve eso! Y a pesar de los esfuerzos de marketing del ayuntamiento que intenta atraer a los turistas con su eslogan #NecocliTieneMagia, la experiencia es totalmente sesgada por la cantidad de detritos que hay en los ríos, las playas y la ciudad.

Cancha de fútbol en la playa de Necocli

Alrededores de la playa de Necocli

 

 

 

 

 

 

Capurgana-Sapzuro : acción

Una de las razones que atraen a los turistas a Necoclí es la posibilidad de tomar un barco para cruzar el Golfo de Urabá en dirección de Capurganá y Sapzuro, los dos últimos pueblos colombianos antes de Panamá. Muy poco conocido hace unos años, hoy en día es una zona turística en crecimiento y ¡se entiende cuando llegas!

Estos dos pequeños pueblos pesqueros aislados del mundo son un verdadero paraíso anidado entre el mar y la selva que se extiende cientos de kilómetros hasta la frontera de Panamá y mucho más allá, formando una de las barreras naturales más infranqueables del mundo. ¡Desafortunadamente este paraíso es desnaturalizado por los residuos! En las playas, en el agua y en el bosque, imposible no verlos.

Playa de Sapzuro

Playa de La Miel

 

 

 

 

 

 

 

Además de todos los que trae el mar y que vienen a invadir la costa, de los que dejan atrás los turistas y los habitantes, también hay aquí un problema de infraestructura real. No hay tratamiento de residuos que se hace sino que se tiran en un basurero al aire libre situado en medio de las viviendas, en el camino a uno de los atractivos turísticos más visitados de la zona, la Reserva Natural El Cielo. ¡Es decir, todo esto da mucha pena!

El basurero de Capurganá

En el camino a la Reserva Natural El Cielo

 

 

 

 

 

 

 

Es fácil para turistas como nosotros quejarse de la situación sin tratar de hacer algo al respecto. Se ha repetido bastante, ¡el cambio comienza por uno mismo!

Lo primero que hay que hacer es, por supuesto, cambiar sus hábitos: evitar consumir plástico, preferir productos sin empaque, tener una cantimplora para no comprar agua embotellada, separar la basura, etc… ¡Pero todo esto es inútil si no hay una voluntad política real de acompañar este cambio y de definir las reglas del juego!

Por lo tanto, es a través de una petición que decidimos hacer llegar el mensaje. Para desafíar la administración pública y sensibilizar a la población sobre la cuestión del tratamiento de los residuos, sus consecuencias para el medio ambiente, la salud y el desarrollo de los territorios. Porque es fácil entender qué efectos negativos pueden tener una mala gestión de los residuos en los dos primeros, pero si miramos más allá, nos damos cuenta rápidamente de que a mediano y largo plazo, el sector turístico es probable que sufra y por lo tanto todo un país y su población.

Objetivo : ¡hacerlo viral!

Como HopAmbassador y miembro de Hopineo, trato de contribuir a un mejor turismo y un mundo mejor en donde vaya. Esta noción de turismo ciudadano que estamos defendiendo y promoviendo es la de un turismo donde no sólo visitamos sino también participamos.

Después de estas pocas semanas observando, constatando y quejándose de ver este país tan hermoso tan contaminado, fue así de obvio para mí actuar, humildemente y a mi nivel, para no ser sólo visitante sino también actor.

Y en un país donde las instituciones son frágiles y la administración está a menudo ausente, pensé que no había nada mejor que contar con la fuerza del número. Recopilar tantas firmas como sea posible y hacer esta petición viral gracias al hashtag #NoMasBasurasEnLaCostaColombiana, confiando en personas influyentes para difundir este mensaje y organizaciones locales e internacionales para apoyar nuestra petición. ¡Esa es la meta indicada!

Encuentra aquí la carta dirigida a las autoridades locales colombianas: #NoMAsBasurasEnLaCostaColombiana

¡Así que es con un grito del corazón, el de dos viajeros, que llamamos a la movilización! FIRMEN y COMPARTAN esta petición, por correo electrónico, a través de Facebook, Twitter, Instagram y otras redes sociales para que las voces se suman y tengamos éxito en ser escuchado: ¡no queremos más basura en la costa colombiana!

Firma y comparte la petición en línea aquí: https://www.change.org/p/nomasbasurasenlacostacolombiana

¡La humanidad les da las GRACIAS!

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